Fuad Allam, un amigo de Occidente

De Souad Sbai

Ya han pasado tres años desde la muerte del sociólogo y diputado Khaled Fuad Allam. Khaled fue uno de los primeros en hablar sobre el ISIS, uno de los primeros en denunciar a través de su trabajo la violencia y la amenaza proveniente del extremismo y del adoctrinamiento yihadista.

Para mí, recordar a Khaled Fouad Allam es un imperativo moral. Khaled fue mi guía, ante todo fue un amigo, fue una persona con la que hablaba por teléfono hasta que llegaba la medianoche mientras discutíamos los problemas que siempre hemos compartido, vivido y analizado en profundidad: la importancia de los valores occidentales, la defensa de los derechos humanos, la importancia de la emancipación de las mujeres en el mundo árabe, el valor del secularismo y el amor por nuestra Italia.

Nuestras tendencias políticas eran diferentes pero el laicismo y la defensa de los derechos humanos fue nuestro común denominador. No quiero recordar a este gran personaje, intelectual, maître à penser, con lágrimas en los ojos provocadas por su adiós prematuro. Quiero recordar a mi gran amigo Fouad volviendo a sacar a la luz sus artículos y las decenas de libros que escribió; quiero mantener vivo el recuerdo de su pensamiento, aún actual y necesario para el crecimiento de cada persona que vive y quiere seguir viviendo en nuestro Occidente, imperfecto pero que en el mundo sigue encarnando el valor de la libertad individual. Khaled fue uno de los primeros en hablar sobre el ISIS; fue uno de los primeros en denunciar a través de su trabajo la violencia y la amenaza del extremismo y del adoctrinamiento yihadista. Fouad demostró sus afirmaciones a través de investigaciones sociológicas, usando datos, estadísticas y números: de manera indiscutible.

Recuerdo nuestros discursos y recuerdo que siempre afirmó que sin estudio, profundización y conocimiento, es imposible luchar contra un enemigo que se alimenta de la ignorancia: el extremismo, esa savia que nutre el verde bosque de los Hermanos Musulmanes, de la violencia y del terror.

Khaled también escribió sobre la inmigración; en 2010 nos ofreció una esclarecedora visión de esta emergencia humanitaria, civil, social y cultural en su libro “Guida per difendersi dal razzismo. Dalla A alla Z” , (Guía para defenderse del racismo. De la A a la Z) Ed.Giudizio Universale. Una obra que habla de una Italia golpeada por la masiva ola de migración; un libro que defiende nuestros valores europeos y occidentales sin instigar a la construcción de barreras innecesarias e inhumanas, promoviendo la definición de fronteras justas y equilibradas.

Fouad también escribió “Lettera a un kamikaze” (Carta a un kamikaze) dirigiéndose a un aspirante a “mártir”, argumentando los motivos de una relectura crítica que siempre ha estado presente en el Islam y que ha sido sepultada por el fundamentalismo de Bin Laden y sus secuaces, por los fanáticos de ISIS y por los conquistadores de Qatar, Irán, Turquía o de los Hermanos Musulmanes, cuyo objetivo es establecer un nuevo califato mundial. En el libro leemos un análisis de las motivaciones sociales y políticas que han impulsado a muchos musulmanes, en el mundo árabe y en Europa, a solidarizarse con el kamikaze pero Fouad también enfatiza que el verdadero espíritu del Corán condena la barbarie y a cualquier persona que vierta sangre inocente.

Para honrar su memoria – nos dejó el 10 de junio de 2015 – pido a los miembros Parlamento que relean y reflexionen sobre lo que escribió, reveló y dijo este tesoro de amigo, este amigo de Occidente que defendió firmemente los derechos humanos para no caer en el precipicio de la violencia y el extremismo.

Fouad, no te olvidamos.

 

(*) Lanuovabq