El día internacional contra el velo islámico

De Souad Sbai

El burka y el niqab son dos prendas de origen tribal que se han convertido en el símbolo del radicalismo islámico y que representan la total dominación sobre las mujeres. Permitir que las mujeres estén cubiertas no es libertad religiosa sino complicidad con los carceleros.

La cuestión del velo no es una cuestión cualquiera; de hecho, involucra muchos aspectos de la sociedad, especialmente la forma en que las mujeres se relacionan y se integran en ella. Es más, el velo las representa.

Ciertamente la libertad religiosa es uno de los conceptos y de los valores que deben ser especialmente protegidos pero al mismo tiempo no puede ser utilizado como un instrumento del proselitismo extremista. Durante años llevar el velo se ha considerado un derecho de libertad; pero tras la libertad de velarse completamente de pies a cabeza, sin mostrar ni el rostro ni tan siquiera las manos, se oculta una de las armas más poderosas en manos de los Hermanos Musulmanes repartidos por todo el mundo.

Podría decirse que una mujer con burka o niqab – que no es una vestimenta religiosa islámica sino que es de origen tribal – “marca el territorio”. Donde hay mujeres totalmente veladas, el dominio de los Hermanos Musulmanes y sus dictados extremistas es casi total y la presencia de estas almas enjauladas contra su voluntad es una señal que debería ser evidente para todos. El ejemplo más llamativo es el de los talibanes en Afganistán ya que usan una vestimenta derivada de tradiciones tribales y arcaicas para demostrar su dominio radical en el territorio.

Cuando formaba parte del Parlamento Italiano conseguí presentar mi proyecto de ley contra el burka y el niqab a la Cámara de Diputados de Italia, la cual no hacía nada más que ampliar el alcance de la ley de 1975 que prohíbe ir con el rostro cubierto. Fue una carta del entonces presidente de la República Italiana, Ciampi, lo que bloqueó su tramitación: entre los firmantes de esa carta –sólo por explicar el “control” llevado a cabo- había varias personas que posteriormente se convirtieron en foreign fighters (combatientes extranjeros) que encontraron la muerte combatiendo a favor de la yihad en Siria.

Así es como se propaga la “libertad del burka y del niqab”; si es que se puede llamar libertad. El burka y el niqab: dos prendas cuya venta en Marruecos es un crimen. Por estas y por otras miles de razones más, el Centro Studi Averroè junto con otras asociaciones nacionales e internacionales han decidido crear “la Jornada Internacional #NoVeloDay” contra el burka y el niqab que tendrá lugar el 21 de junio. Los actos de la jornada que se celebrará en Roma iniciarán a las 11:00 de la mañana con la proyección de varias películas que darán paso a la posterior lectura de textos que tratan sobre la libertad de las mujeres. Posteriormente, ya por la tarde, tendrá lugar la conferencia titulada ” Detrás del velo del terrorismo ”en la que se discutirá sobre cómo el velo completo es un instrumento de radicalismo, yihadismo y por lo tanto de terrorismo.

Es una visión distorsionada la que lleva a al concepto buenista según el cual el burqa y el niqab son expresiones de libertad religiosa. No hay ninguna libertad en el hecho de ser reprimidas, ahogadas y asfixiadas por una tela negra que oscurece los ojos y la mente. No hay ninguna libertad en el hecho de destruir la facultad de las mujeres de ser fuentes de vida: esto es extremismo, radicalismo, oscurantismo, barbarie.

Debemos decir no al velo para dar voz a todas las mujeres que aquí y en el mundo árabe dicen no a una imposición violenta y virulenta que se expande al mismo ritmo que el crecimiento del yihadismo y del políticamente correcto. Quien dice que una mujer tras un burka o un niqab es libre es su primer y peor carcelero.