Italia y la exportación de armas; en la parte superior de la lista está Qatar acusado de financiar al terrorismo

de Souad Sbai

Más de la mitad de las exportaciones de armas de Italia van dirigidas a regímenes islamistas.

El análisis de UniMondo.org  en el “Informe sobre las operaciones autorizadas y llevadas a cabo para controlar la exportación, la importación y el tránsito de material armamentístico del año 2017” deja algunas reflexiones de amplio espectro. Un informe del que, al igual que del análisis de Giorgio Beretta, prácticamente nadie tenía conocimiento.

Se habla de 4,2 mil millones relacionados con Qatar y 266 millones con Turquía. El primero, en particular, está acusado casi unánimemente de financiar al jihadismo internacional y al proselitismo de los Hermanos Musulmanes en todo Occidente y no sólo en Occidente.

Es inútil darle vueltas, a nivel mundial Doha está considerada como un “país deshonesto”. Italia exporta material armamentístico por todo el mundo y este informe, explica a quién y en qué cantidad y desvela que Qatar es el primer destinatario.

Beretta, con razón, señala cómo la falta de claridad del documento no ayuda a comprender cómo y por qué se toman ciertas decisiones; cómo se determina a quién va asignado y a quién no, es decir cuál es el criterio elegido.

El mayor ejemplo de transparencia que tuvo lugar durante el gobierno de Andreotti quien en los informes enviados a la Cámara de los Diputados, documentó con precisión todas las operaciones autorizadas, los tipos específicos de armamento, la cantidad, el valor de cada licencia individual, indicando siempre de manera clara el país de destino, nos permite entender la forma en que se trata este asunto en la actualidad.

Es cierto que en temas delicados como este una cierta dosis de discreción es siempre recomendable, pero es igualmente importante la credibilidad que ciertas elecciones tienen a ojos del público en general. Si se defienden los derechos humanos a menudo sancionando a países por”incomodar”  a otros países, no entiendo por qué un país que está acusado internacionalmente de financiar a los movimientos yihadistas, por ejemplo a ISIS, aparece en la parte superior de la lista. Por otro lado también está la Turquía de Erdogan que arresta y silencia a los disidentes y opositores sin que nadie haga nada.

Beretta no se equivoca al destacar que el documento prácticamente no hace referencia a la prohibición de exportar armas “a los países cuyos gobiernos son responsables de graves violaciones de los convenios internacionales en materia de derechos humanos y a los países a los que se haya declarado el embargo total o parcial de su armamento”.

Todo esto es mucho más que un simple detalle sin importancia pero el sentimiento para quienes leen es que los derechos humanos frente a otro tipo de consideraciones son un detalle insignificante para los estados y los gobiernos.