La larga mano de Irán (y Qatar) en Yemen

de Souad Sbai

Los rebeldes chiítas de la milicia houthi desencadenaron una guerra civil en Yemen hace ya tres años. Primero intentaron tomar el control del país con un golpe de Estado y posteriormente consiguieron desestabilizar la nación con su guerra de guerrillas.

Es evidente cuál es la mano que está detrás de todo esto: Irán, con el apoyo de Qatar, tratando de desestabilizar la región.

Han pasado tres años desde que los rebeldes Houthi, financiados y alimentados por Irán junto al astro estelar denominado Qatar, iniciaran el golpe de Estado de Yemen. Aunque a decir verdad, ha sido un golpe exitoso solamente a la mitad ya que los rebeldes tan solo controlan una parte del país y porque no hay un día en el que las fuerzas gubernamentales y los aliados de la Coalición Árabe no recuperen algún pedazo de terreno. Como por ejemplo, Al Hudayadah, la ciudad bastión de los Houthi que según los medios de comunicación árabes está a punto de ser derrotada.

Teherán, por su parte, niega repetidamente estar detrás de las guerrillas de los houthi, ni de manera directa ni de manera indirecta a través de Doha, pero existen elementos que contradicen las declaraciones iraníes.

El país lleva mucho tiempo en estado de ebullición ya que su territorio está dividido por la mitad desde hace años; el norte está en manos del cruel dictador Saleh y el sur está organizado como una República Democrática.

En 1990 llegó la reunificación y los houtis (que representan la minoría chiíta en Yemen) siendo proselitistas pero aún no guerrilleros, apoyaron abiertamente a Saleh (quien ya había cometido una infinidad de masacres)

En 2004, su líder, Hussein al-Houthi (de ahí el nombre) fue asesinado y en ese momento comenzó el enfrentamiento con el gobierno central.

En 2012, Saleh fue derrocado para posteriormente ser asesinado a manos de los houthis por buscar una tregua. Su puesto lo ocupó Mansour Hadi, un hombre detestado por los houthi, quienes cada vez más comprometidos con la guerrilla, desarrollaron numerosas acciones militares. Pero ni tan siquiera la conquista del palacio presidencial condujo a la caída del poder central.

Yemen, por estas y por otras mil razones de carácter geográfico, climático y económico es uno de los países más pobres del mundo árabe y por lo tanto es más propenso a sufrir todo tipo de invasiones, la de los radicales en el primer lugar.

Los chiítas, opositores a cualquier acuerdo con el mundo árabe sunita, rebeldes armados, se han convertido en una de las muchas piezas que caracterizan el enfrentamiento entre Arabia Saudita e Irán, países líderes del sunismo y del chiísmo mundial.

Otro dato importante es que los houthis llevan días negándose categóricamente a informar sobre las personas muertas durante el ataque de la Coalición en el Palacio Presidencial y en los ministerios de Defensa e Interior de Sana ‘a. Los medios de comunicación locales pretenden justificar este obstinado silencio con el hecho de que los muertos son dirigentes de la formación pro iraní de primer y segundo nivel.

En cuantos a los rebeldes utilizados como peones en manos de Irán, que intenta jugar la carta de la agresión y de la desestabilización del mundo árabe, a mí ya no me sorprende nada.

Hay países que ya han tomado cartas en el asunto pero Italia no puede hacerlo debido a que aún no hay un gobierno formado. De este modo, la República Italiana está perdiendo la oportunidad política de introducirse como un elemento importante en un asunto que es aparentemente regional y lejano del Mediterráneo.